Prepara un panel pequeño: dos o tres capas ambientales por lugar y entre seis y diez efectos que realmente usarás. Activa los efectos en sorpresas y momentos clave, no en cada acción. Mantén todo en una pantalla, practica su distribución y usa los sonidos de forma coherente para que los jugadores reconozcan su significado.
Prepara un panel pequeño con lo necesario
- Capas ambientales: 2–3 por lugar (por ejemplo, bosque + río; fogata + cigarras).
- Efectos: de 6 a 10 que de verdad vayas a usar. Un buen conjunto inicial: puerta, cerradura, pasos, monstruo, mandoble, desenvainar espada, monedas, aplausos.
- Música: una pista para exploración, otra para combate.
El panel de sonidos gratuito en línea incluye este conjunto inicial y atajos con teclas numéricas.
Cuándo activar los efectos
Reserva los efectos para tres momentos: una sorpresa (un gruñido antes de tirar iniciativa), una resolución (el clic de una cerradura tras una buena tirada) y una transición (pasos al entrar en la cripta). Evita usarlos en cada golpe de un combate largo y nunca los reproduzcas mientras alguien habla.
La coherencia da significado
Usa siempre el mismo gruñido para una criatura. Los jugadores aprenderán a reconocerlo y, cuando vuelva a sonar, la mesa se quedará en silencio.
Preparación
En persona: un móvil o una tableta cerca, un altavoz Bluetooth en el centro de la mesa y el audio en segundo plano mientras tiras. Rollune sigue sonando con la pantalla apagada y tiene un modo Panel de sonidos que oculta todo lo demás. Online: reproduce desde tu ordenador y comparte el audio del sistema en la llamada, a un volumen más bajo que las voces.
Errores que evitar
- Tantos sonidos que no encuentras el que buscas.
- Música alta durante los diálogos importantes.
- Olvidarse de detener el ambiente cuando cambia la escena.
- Efectos que resultan cómicos sin querer, salvo que busques la risa.
Para saber más sobre el audio de las escenas, lee música ambiental para D&D.